MALAS
HIERBAS
JUAN ENRIQUE GÓMEZ Y MERCHE S. CALLE * WASTE MAGAZINE
Desde que el hombre descubrió la agricultura su principal tarea ha
sido siempre separar las espigas de la zizaña. No todo lo que
crece en un campo bien cultivado es una bendición, también hay
malas hierbas que no sólo causan perjuicios a los cultivos,
compitiendo con ellos por la luz, el agua y los nutrientes, sino
que afectan a otras actividades del ser humano en el terreno
urbano o semiurbano. Invaden caminos, jardines, monumentos
históricos, provocan daños en vías férreas, tapan señales de
tráfico, son causantes de alergias, de incendios y son
transmisores indirectos de plagas, ya que actúan como huéspedes de
virus y de los insectos vectores que las propagan. Por todo ello
la proliferación de estas plantas, además de ser molestas, causan
un enorme perjuicio económico.

En España existe una
Asociación de
Malherbologia que se dedica a estudiar el problema a fondo.
Según ésta institución uno de los principales problemas es el mal
empleo de los herbicidas por parte de algunos agricultores que no
respetan las normas indicativas sobre dosis y tiempos de
aplicación y pueden contaminar los suelos fértiles y los acuíferos
de forma irreversible, por lo que cada vez es más clara la
necesidad de incrementar la cultura del agricultor sobre el buen
uso de estas sustancias químicas. Una formación que debería ser
una labor compartida entre los agentes de extensión agraria y los
expertos de las multinacionales químicas que fabrican estos
productos.
La composición química de los herbicidas suele contener moléculas
orgánicas complejas que inhiben la fotosíntesis de las plantas y
provocan su muerte; sin embargo, si se añade más cantidad de la
necesaria, el sobrante puede contaminar los suelos, rompiendo su
estructura, o diluirse en el agua de riego y llegar a los
acuíferos. Según los especialistas las dos alternativas son
perjudiciales para el ecosistema, por los que debe existir un
equilibrio entre ambas, aunque en España este problema afecta a
menos superficie que en Europa o Estados Unidos porque hemos
empezado a utilizarlos más tarde. Los científicos buscan métodos
de control de estas malas hierbas que compaginen la eficacia y la
selectividad, que sólo eliminen la hierba y no el cultivo, con la
protección del medio ambiente. El gasto anual de herbicidas por
parte de los agricultores españoles asciende a 75.000 millones de
pesetas y las pérdidas ocasionadas por estas malas hierbas pueden
estimarse en 130.000 millones al año. Una de las dificultades con
que se encuentran los investigadores proviene del hecho de que
estas hierbas se defienden así mismas y modifican su genética para
adaptarse a los herbicidas del mercado, por lo que muchas veces
pierden su efectividad.
Otro de los problemas consiste en la aparición de nuevas especies
como consecuencia del intercambio de plantas exóticas para
jardinería ya que estas plantas se escapan de la macetas e inundan
los campos pudiendo convertirse en verdaderas plagas.Sin embargo
los representantes de los laboratorios químicos creen que para
desarrollar una nueva molécula efectiva contra las malas hierbas
tienen que invertir más de 10 años de trabajo y 20.000 millones de
pesetas. El inconveniente está en que las multinacionales
sintetizan productos estándares para todo el mundo, pero las
condiciones de aplicación cambian dependiendo del tipo de suelos,
de aguas, de cultivos y de climas por los que son los expertos de
las agencias de Extensión Agraria las que deben asesorar a los
agricultores. Las cosechas más dañadas corresponden a los
cereales, con el mayor capítulo de gastos, con un 28%. La
producción anual de grano es de 16 millones de toneladas de grano,
con unas pérdidas aproximadas entre el 10% y el 40% por la
presencia de malas hierbas. Por todo ello hay que usar los
herbicidas pero intentar que su impacto sobre el medio ambiente
sea menor, buscar medios alternativos de control, reducir las
dosis, así como desarrollar moléculas más eficaces, más selectivas
y menos contaminantes.
Anchusa azurea
Plantas útiles
Pero las malas hierbas tienen utilidades por su extraordinaria
capacidad de supervivencia, diseminación y colonización de medios
alterados. Podemos usarlas para luchar contra la erosión en
taludes o recuperar suelos contaminados y convertirse así, en
plantas útiles.
Las cosechas más dañadas corresponden a los cereales, con el mayor
capítulo de gastos, con un 28%. La producción anual de grano es de
16 millones de toneladas de grano, con unas pérdidas aproximadas
entre el 10% y el 40% por la presencia de malas hierbas.
Las malas hierbas tienen utilidades por su extraordinaria
capacidad de supervivencia, diseminación y colonización de medios
alterados. Podemos usarlas para luchar contra la erosión en
taludes o recuperar suelos contaminados y convertirse así, en
plantas útiles
Avena
Algunas de las especies más abundantes
Amaranthus albus
Amaranthus
blitoides
Anacyclus
clavatus
Anagallis
arvensis
Anchusa
azurea
Andryala
integrifolia
Anthemis arvensis
Asparagus acutifolius
Avena barbata
Avena sterilis
Bromus diandrus
Bromus
hordeaceus
Bromus lanceolatus
Bromus matritensis
Calendula
arvensis
Capsela
bursa-pastoris
Carlina
corymbosa
Carthamus
lanatus
Centaurea
pullata
Cerastium
glomeratum
Chenopodium
album
Chondrilla
juncea
Chrysanthemum coronarium
Convolvulus
arvensis
Convolvus althaeoides
Cynara humilis
Cynodon
dactylon
Dactylis
glomerata
Daucus
carota
Diplotaxis
virgata
Echium
plantagineum
Erodium
malacoides
Erodium moschatum
Eryngium
campestre
Euphorbia exigua
Euphorbia
helioscopia
Fedia
cornucopiae
Filago pyramidata
Foeniculum vulgare
Fumaria officinalis
Fumaria parviflora
Galactites tomentosa
Hedypnois cretica
Heliotropium
europaeum
Hirschfeldia
incana
Hordeum leporinum
Lactuca
serriola
Lamium
amplexicaule
Leontodon longirrostris
Lolium perenne
Lolium
rigidum
Malva
sylvestris
Medicago
polymorpha
Muscari
comosum (Cebollon)
Nonea
vesicaria
Ornithogalum
narbonense
Oxalis pes-caprae (Vinagretas)
Pallenis
spinosa
Papaver
hybridum
Papaver rhoeas
Picris echioides
Plantago afra
Plantago
lagopus
Platycapnos
spicata
Polygonum
aviculare
Pulicaria paludosa
Raphanus raphanistrum
Rapistrum rugosum
Rumex
bucephalophorus
Rumex
crispus
Rumex
induratus
Salvia
verbenaca
Sanguisorba verrucosa
Scandix
pecten-veneris

Senecio
vulgaris
Silene colorata
Silene
vulgaris
Silybum marianum
Sinapis alba
Sonchus oleraceus
Spergularia
rubra
Stellaria media
Thapsia
villosa
Trifolium
angustifolium
Trifolium
campestre
Trifolium
stellatum
Xanthium strumarium
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