¿Por qué impulsar el desarrollo sostenible?
El mundo afronta el desafío de combinar crecimiento económico,
inclusión social y protección ambiental en un contexto marcado por
la crisis climática y la necesidad de transformar el modelo
productivo.
Por CRISTIAN FRERS
Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en
Comunicación Social (Periodista).
El desarrollo sustentable o sostenible busca satisfacer las
necesidades presentes sin comprometer los recursos de las futuras
generaciones. Equilibra tres pilares fundamentales:
crecimiento
económico, inclusión social y protección ambiental, con
el objetivo de garantizar un futuro habitable y mejorar la calidad
de vida sin agotar el medio ambiente.
La combinación de crisis económica, social, ambiental y climática
que enfrentamos actualmente exige que las miradas se extiendan más
allá del corto y mediano plazo.
Argentina busca equilibrar el crecimiento económico, la inclusión
social y la protección ambiental. A pesar de ser un importante
proveedor mundial de recursos naturales, el país enfrenta desafíos
estructurales relacionados con la degradación ambiental, la pobreza
y la necesidad de diversificar su matriz energética hacia fuentes
más limpias.
El desarrollo de la producción y del empleo debe apoyarse en un
marco de patrones sustentables que tengan como ejes principales el
cuidado del ambiente y la calidad de vida de la población. El
ambiente es visto, por lo general, como un ámbito en el que surgen
necesidades de resolución
ex post de problemas, muchos de
los cuales podrían evitarse.
“Hoy se dice que Argentina tiene el potencial de proveer alimentos a
400 millones de personas. Lamentablemente no alimentamos bien a 47
millones. La pobreza estructural en nuestro país somete a entre un
cuarto y un tercio de la población desde hace más de 30 años,
afectando principalmente a los niños, vulnerando severamente su
derecho a una alimentación adecuada en calidad y cantidad que
garantice su buen crecimiento, desarrollo y salud”, explicó Osvaldo
Roby, director académico de posgrados en áreas como Desarrollo
Sostenible de la Universidad Nacional de Cuyo, UNCuyo.
Del diagnóstico a la acción
La clave está en articular los activos bajo una visión integral que
alinee objetivos económicos, sociales y ambientales. Hay que pasar
del discurso a la implementación, del diagnóstico a la ejecución.
Con diagnósticos precisos, metas claras y la reconstrucción de la
capacidad estatal y privada, es posible generar un círculo virtuoso
de desarrollo.
Todas las civilizaciones tienen una cosmovisión característica. Los
pueblos se desarrollan dentro de un conjunto de creencias, supuestos
y formas de interpretar la realidad que les sirven como referencia
para entender la vida. Esto incluye tanto la forma de contemplar la
naturaleza humana como la manera de concebir el orden social, los
valores morales y las propias concepciones culturales.
A veces, todo da un vuelco y aparecen personas capaces de
revolucionar esa manera específica de concebir el mundo.
La buena gestión del agua es esencial para el
desarrollo
sostenible. Los beneficios del agua para la salud, la
seguridad alimentaria y energética han llevado a considerar que, sin
asegurar el acceso a los servicios básicos del agua y una correcta
gestión en calidad y cantidad, no es posible alcanzar un verdadero
desarrollo sostenible.
Humedales artificiales y descontaminación
¿Se puede descontaminar agua de río utilizando humedales
artificiales? Sí. Los humedales artificiales son una tecnología
altamente efectiva, sostenible y económica para descontaminar aguas
de ríos, arroyos y efluentes, funcionando como auténticos “riñones”
del ecosistema.
Estos sistemas utilizan plantas acuáticas, microorganismos y grava
para eliminar contaminantes orgánicos, nutrientes como nitrógeno y
fósforo, además de sedimentos, sin necesidad de emplear productos
químicos.
La importancia de los humedales artificiales radica en que
representan una alternativa viable y sustentable para la depuración
de aguas residuales industriales, agropecuarias y domésticas. Su
implementación tiene un menor costo en comparación con los sistemas
de tratamiento convencional, son amigables con el entorno
paisajístico, no generan subproductos nocivos y se adaptan a las
condiciones climáticas y urbanas de Argentina.
“Los humedales presentan funciones ecológicas y ambientales muy
importantes. Albergan y son refugio de una gran diversidad de
especies; almacenan y purifican el agua; y cumplen un rol esencial
en el control de inundaciones, ya que reducen la velocidad de
circulación de las aguas en época de crecida. Además, actúan como
barreras ante los efectos de las tormentas y controlan la erosión
costera”, explica Jezabel Primost, doctora en Ciencias Exactas e
integrante del Centro de Investigaciones del Medioambiente, CIM,
UNLP-CONICET.
Merecer el río significa saber hacer uso de él, amarlo, amar a sus
habitantes, su entorno y, fundamentalmente, desear que nunca deje de
ser lo que es hoy para nuestros hijos y nuestros nietos, actuando en
consecuencia. Merecer el río significa respetar las reglamentaciones
y educarse para adoptar una actitud que contribuya a mejorar sus
condiciones.
TEMAS RELACIONADOS
Una serie de reportajes para mostrar la riqueza natural
que nos rodea, sus ecosistemas y a sus singulares
habitantes.
Granada y las tierras del sureste de Andalucía poseen la
mayor diversidad biológica de Europa, parajes únicos para
vivir en tiempos de estío