SIERRA
NEVADA: EL ÉXODO DE LA ALPUJARRA
La localidad de Cáñar se ha convertido en el modelo para conocer
los efectos del abandono histórico de zonas rurales y punto de
partida para mejorar usos y paisajes
Las laderas de Sierra Nevada intentan recuperar la huída de miles
de habitantes que redujo un 70% sus poblaciones en solo 50 años
Es el municipio tipo elegido por el Observatorio del Cambio Global
de Sierra Nevada para estudiar la evolución histórica y marcar las
pautas de reconstrucción del pasado
JUAN ENRIQUE GÓMEZ Y MERCHE S. CALLE * WASTE MAGAZINE
En 1880, la población de Cáñar, en plena Alpujarra granadina,
tenía casi 1.100 habitantes; en 1991, el censo de esta localidad
situada sobre Órgiva, en la ladera sur de Sierra Nevada, no
llegaba a 300 almas. Son las cifras del éxodo que en la segunda
mitad del siglo XX asoló los pueblos de la comarca y provocó un
drástico abandono de tierras y cortijadas. Especialistas del
Observatorio del Cambio Global de Sierra Nevada, que forma parte
del Centro Andaluz de Medio Ambiente (CEAMA) han elegido Cáñar
como punto de partida para conocer los efectos que los movimientos
poblacionales y la modificación de usos han generado en los
ecosistemas, en los pueblos, en incluso en la orografía de un
territorio que tras una etapa de degradación intenta recuperarse y
atraer a quienes desean volver a un paraíso olvidado.
FOTOGALERÍA, CÁÑAR.
FOTOS: J. E. GÓMEZ
«Sierra Nevada, y en particular la Alpujarra, perdió más de la
mitad de su población en las últimas cinco décadas», afirma
Ricardo Moreno Llorca, que con un proyecto de la Fundación
Biodiversidad, estudia la evolución histórica de las laderas de
Sierra Nevada mediante técnicas de recuperación del pasado. «Hemos
elegido Cáñar por ser uno de los municipios donde los movimientos
de población y el cambio en la naturaleza han sido especialmente
palpable. Hemos recopilado la información disponible desde el año
1700 hasta ahora, con diferentes fuentes, como el catastro del
Marqués de la Ensenada, de 1752; un inventario forestal realizado
por el Ministerio de Marina en la misma época, destinado a conocer
qué tipos y cantidades de árboles madereros había en las laderas
de la sierra para construir barcos; diccionarios geográficos de la
primera mitad del XIX e informaciones catastrales del siglo
XX». (...)

Capileira y Almegíjar
Ricardo Moreno Llorca, técnico del CEAMA que estudia la
evolución histórica para establecer pautas sobre rec
onstrucción del pasado
Evolución
Es aleccionador comprobar que tras la guerra de las Alpujarras, la
repoblación con familias castellanas y gallegas consiguió
incrementar la población inicial de Cáñar, que estaba en poco más
de 150 habitantes, hasta llevarla a más de 500, una cifra que
subió paulatinamente hasta superar el millar de personas, lo que
ocurrió por primera vez en 1826. Una cifra que se mantuvo con
pequeñas oscilaciones hasta la primera mitad del pasado siglo. En
1960 este municipio contaba con 1.065 pobladores.
A partir de este momento se inicia, como en resto de la Alpujarra,
el éxodo de la montaña. En 1990, solo quedaban 297 personas. «En
los últimos años la tendencia ha cambiado considerablemente, y se
ha recuperado el valor de lo rural y la vida en contacto con
espacios naturales, y en 2012, la población de Cáñar, se duplicó
con respecto a sus últimas cifras y alcanzó 468 habitantes».
Para los investigadores del Observatorio del Cambio Global,
recuperar las áreas rurales ayuda a la restauración del paisaje y
el territorio, con sus ecosistemas y espacios naturales.
En la Alpujarra, en Cáñar, en su época de esplendor, había 1.700
parcelas en explotación agrícola y ganadera que fueron abandonadas
en un gran porcentaje, sobre todo las que se encontraban a mayor
altitud. El resultado fue la proliferación de un paisaje salpicado
de secanos y tierras abandonadas, con escasas áreas de cultivo y
redes de acequias completamente cegadas y secas. El tiempo, y las
actuaciones de restauración forestal, han generado el cambio hacia
masas de arbolado, con robledales y encinares, además de la
rehabilitación de acequias. «Han sido la clave para que el interés
por lo natural haya encontrado en esta zona un lugar perfecto
donde desarrollar actividades agrícolas, ganaderas y turísticas».
Desde el ejemplo de Cáñar, los estudios del Observatorio del
Cambio Global, servirán para establecer los usos sostenibles y
adecuados para una comarca como la Alpujarra, y también generan
las pautas para conocer las actuaciones que han de desarrollarse
para el mantenimiento y mejora de la vegetación y los ecosistemas.
TEMAS RELACIONADOS
Parque Nacional
de Sierra Nevada
Sierra
Nevada, testigo del cambio global
Sierra Nevada
Cambio global, Foro
Sierra
Nevada torna al verde
Una serie de reportajes para mostrar la riqueza natural
que nos rodea, sus ecosistemas y a sus singulares
habitantes.
Granada y las tierras del sureste de Andalucía poseen la
mayor diversidad biológica de Europa, parajes únicos para
vivir en tiempos de estío