LOS
PINARES DE LACHAR Y PEÑUELAS
La ‘isla verde’ de Láchar
El centro de un corredor ecológico en el extremo oeste de la
metrópoli de Granada
Los pinares de la Ermita y los Hornillos romanos se levantan entre
tierras de secano para conectar las dehesas de Santa Fe y Sierra
Elvira
JUAN ENRIQUE GÓMEZ Y MERCHE S. CALLE * WASTE MAGAZINE
El aire se llena del sonido de herrerillos y carboneros, de
pinzones y mitos. Son pequeñas aves insectívoras que habitan al
abrigo de los bosques de coníferas, y que durante el verano
compiten con el canto incesante de las chicharras que se deja oír
desde los cercanos olivares y campos de cereal. En algunos
momentos se hace el silencio y se puede escuchar el aleteo de una
pequeña rapaz, un halcón conocido como elanio azul, que vuelve a
ocupar las ramas más altas de los árboles después de haber
sobrevolado los caminos y cultivos en busca de alimento.
Alcaudones, tarabillas, palomas torcaces y tórtolas se suman al
numeroso censo de especies animales que habitan dos enclaves
naturales básicos de la zona más occidental de la Vega de Granada
y su área metropolitana, los pinares de Láchar y Peñuelas, dos
pequeñas colinas unidas entre sí y cercanas al Genil que los
habitantes del municipio consideran parte de su patrimonio.
Es una verdadera isla ecológica, formada por dos territorios que
han logrado preservarse del avance del desarrollismo, tanto urbano
como agrícola, y convertirse en el centro de un corredor verde que
desde los secanos que se inician junto a las estribaciones de la
sierra de Alhama y Tejeda, a través del Temple, se extienden hasta
estas colinas de Láchar y la Dehesa de Santa Fe. Son territorios
clave para el movimiento de numerosas especies que desde el sur
recorren los caminos naturales hacia el interior ibérico. Tras los
pinares, a menos de un centenar de metros se encuentra el gran eje
verde que forma el cauce del río Genil, que se dirige hacia el
oeste, y al norte, otros ríos que como el Cubillas trazan su
propio distribuidor ecológico de conexión entre esta zona y las
sierras del Poniente y los Montes.
FOTOGALERÍA: J. E. GÓMEZ
Desde las calzadas de la A-92 en dirección Granada, unos
kilómetros antes de llegar a Láchar, sorprende la imagen de un
denso pinar de altos árboles de la especie Pinus Halepensis, pino
carrasco, mucho más altos de los que habitualmente se pueden ver
en otras zonas como las inmediaciones de Guadix o sierras como la
Alfaguara o las laderas sur de Sierra Nevada. Fueron plantados el
año 1950 para su explotación forestal. Con el tiempo y la
desaparición de la industria maderera en esta zona, el pinar logró
naturalizarse con el crecimiento de una capa de vegetación
autóctona mediterránea que aprovechó que los árboles no se
plantaron demasiado juntos y tenían posibilidades de desarrollarse
y colonizar ese espacio.
Al oeste del casco urbano del pueblo, un camino sin asfaltar llega
al sendero que se adentra en el pinar hasta la Ermita de San
isidro Labrador, el lugar donde cada 14 de mayo los vecinos de
esta zona celebran la romería del patrón de la localidad. Una
extensión bajo los pinos más antiguos, desde la que se inician
varios senderos por lo que es posible caminar y conocer el
interior del pinar, calificado con la categoría de paraje natural.
Bajo los grandes árboles sorprende la presencia de varias especies
de orquídeas mediterráneas, pequeñas florecillas de colores
amarillos, morados y púrpuras que crecen entre las acículas de
pino que tapizan el suelo, junto a esparragueras que suelen ser
recolectadas durante la primavera por los vecinos del pueblo, y
otras plantas arbustivas entre las que se sobresalen los largos
tallos de los asfodelos con sus flores blancas y líneas rosadas.
Silos
Desde los bordes del pinar que mira a occidente, una vaguada
separa este espacio del segundo de los territorios que forman esta
isla ecológica, el que conocen con el nombre de pinar de Peñuelas,
ya que está más cerca del casco urbano de esta localidad anejo de
Láchar. Es más denso, con arboledas cerradas donde la vegetación
arbustiva cubre el suelo casi por completo. Es un territorio donde
es posible respirar la historia de Granada, en el que existen
vestigios del pasado hispanoromano, conectado con las
explotaciones agrícolas del que se llamó Soto de Roma, que tenía
su centro en Romilla, muy cerca de este lugar, en el que se han
recuperado silos para grano que se encuentran en un paraje del
interior del pinar que se llama los Hornillos. Aún quedan restos
de estos silos para grano que fueron recuperados en el año 2005
por un grupo de voluntarios que participó en un proyecto de
investigación arqueológica de este enclave, en el que se
instalaron señalizaciones y un sendero de acceso que está tan
deteriorado que no es nada fácil de encontrar.
Desde los aviones comerciales que cada día aterrizan y despegan en
el Aeropuerto de Granada, situado muy cerca de los pinares, es
posible observar una gran extensión de color verde oscuro entre el
ocre de los trigales, olivares y urbanizaciones. Es la mejor forma
de comprender que se trata de islotes que sobreviven en un mar
insostenible.
¿Dónde está?
A dos kilómetros al oeste del casco urbano de Láchar y otro junto
a Peñuelas.
_¿Cómo llegar?:_ La salida 221 de la A-92 en dirección Sevilla.
Girar en la rotonda hacia el suroeste, la carretea de Peñuelas y
girar hacia el tanatorio. Un carril de tierra lleva al pinar.
_Coordenadas:_ Del carril que lleva al pinar:
37°11’16.58-N 3°50’30.57-W
FLORA
Anemone palmata (Hierba centella)
Asphodelus macrocarpus
Asparagus acutifolius
Calendula
arvensis (Caléndula, maravilla silvestre)
Centranthus calcitrapae
Daphne gnidium
(Torvizco)
Diplotaxis erucoides
Echium
plantagineum
Erodium
cicutarium (Aguja de pastor)
Eruca vesicaria
Genista cinerea
Helianthemum salicifolium
Macrochloa
tenacissima
(Esparto)
Marrubium
vulgare
Muscari comosum
(Cebollón)
Neatostema apulum (Chupamiel
dorado)
Olea europaea (Olivo)
Ophrys lutea
Ophrys speculum
Ophrys
tenthredinifera
Orchis collina
Orchis italica
Papaver rhoeas
Phagnalon
saxatile(Manzanilla yesquera)
Plantago
lagopus
Pinus halepensis (Pino carrasco)
Reichardia
tingitana
Reseda
phyteuma (Farolilla)
Retama sphaerocarpa
Sedum sediforme
Sherardia
arvensis
Silene colorata
Sinapis
alba (Mostaza blanca)
FAUNA
Pararge aegeria
Iphiclides podalirius
Pieris rapae
Rumina decollata
Alectoris rufa
(Perdiz roja)
Asio otus
(Buho chico)
Athene noctua (Mochuelo)
Columba livia
(Paloma)
Columba palumbus (Paloma torcaz)
Emberiza cia (Escribano Montesino)
Erithacus
rubecula (Petirrojo)
Fringilla coelebs (Pinzón vulgar)
Cyanistes caeruleus = Parus caeruleus (Herrerillo)
Parus major (Carbonero común)
Passer domesticus (Gorrión común)
Phoenicurus ochruros (Colirrojo tizón)
Pica pica (Urraca)
Streptopelia
decaocto
(Tórtola turca)
Turdus merula
(Mirlo Común)
Upupa epops
Abubilla
TEMAS RELACIONADOS
Tesoros de los moriscos. Tras el mito de la
orza de oro
Lagunas de los Hoyos (Archidona)
Agua entre fronteras
Sierra Nevada.
Mirador Ahí de Cara. Sobre el balcón de los vientos
Río Cacín. El canal de los siete
pueblos
San Patricio. El peñón del santo
irlandés
Arroyo Salado. Un río entre paredes de
sal
Padul, madres. Arterias del cuaternario
Laguna de los Arenales. Campos
de ranas
Una serie de reportajes para mostrar la riqueza natural
que nos rodea, sus ecosistemas y a sus singulares
habitantes.
Granada y las tierras del sureste de Andalucía poseen la
mayor diversidad biológica de Europa, parajes únicos para
vivir en tiempos de estío