Descripción:
Característica frente roja y anillo peri ocular
blanco. Presenta el final de sus plumas corporales ribeteadas en
negro y sus coberteras primarias en un brillante rojo.
Distribución: En Argentina, en las provincias
de Jujuy, Salta y Tucumán, y en Bolivia, en las provincias de
Chuquisaca y Tarija.
Longitud: 25 cm.
Por Ángel Nuevo González,
biólogo, autor de las investigaciones
Mostramos una serie de artículos elaborados por Ángel
Nuevo González, sobre su viaje a las selvas argentina a la
búsqueda de especies de loros, la mayoría en vías de
extinción,para estudiarlos in situ, conocer sus hábitats y
ayudar en la lucha por mantener los ecosistemas donde viven. Un
trabajo de conservación e investigación realizado junto a
voluntarios, agentes y fundaciones locales. (Waste magazine)
Tema 1: Ecología reproductiva
del loro hablador
LORO ALISERO
El 18 de Febrero de 2005 Luís Rivera como Director del Proyecto,
el guardaparques de la cercana Reserva Natural de "Las Lancitas" y
un servidor ofreciendo su modesta experiencia, acompañados de los
indispensables guías locales, emprendimos el duro ascenso hasta el
campamento base del Proyecto a 1.800 m de altitud en la Sierra de
Sta. Bárbara en la provincia de Jujuy. Comenzaba entonces mi
siguiente aventura cargada de gratas experiencias y que una vez
más quiero compartir con todos vosotros... Durante el
ascenso, insisto, duro ascenso... tuve ya la oportunidad de
observar algunos de los vecinos con los que comparte Hábitat el
Amazona tucumana en las Yungas Argentinas. El Loro Choclero
(Pionus maximiliani), el Guacamayo de collar amarillo (Ara
auricollis) y varios Conuros, como la Aratinga leucoftalmica y A.
mitrata, el gran tucán Ramphastos toco o el impresionante
Cóndor Andino son algunos de ellos.
Antiguos caminos para explotación maderera, que 14 años
atrás permitían a las topadoras realizar su tan cruel fin, ahora
facilitaban a los Biólogos el estudio en el corazón de la Yunga en
su afán de conservar al Alisero y su hábitat.
A esta altitud y en esta particular selva, el trabajo diario
de estudio se veía complicado por las frecuentes lluvias que, a
menudo, no cesaban día y noche durante varias jornadas
consecutivas. Circunstancia que no nos hizo decaer nunca en
nuestro empeño por contribuir a tan buena causa. Esta vez, acceder
a los nidos era mucho más dificultoso, tanto por lo abrupto del
terreno (bosques en inclinadas laderas) como por la altura de los
árboles de nidificación. Ayudados de nuestros equipos de escalada
procedíamos a la inspección de los escasos nidos encontrados de
Loro Alisero, todos ellos con grandes orificios de entrada, no
demasiado profundos y con una cavidad muy frecuentemente en forma
de "L", lo cual, me pareció de vital importancia para tenerlo en
cuenta en los esfuerzos de cría en cautividad.
A estas alturas de la temporada reproductora y cuando la casi
totalidad de los pichones ya habían volado, descubrimos un nuevo
nido con 3 pichones "bien pilitas", (como denominan los lugareños
a los pichones aun sin emplumar...) pudiendo así comenzar los que
serán los primeros estudios de biología reproductora en campo de
esta especie. Los pichones fueron pesados y medidos a lo largo de
su desarrollo, mientras, procedíamos igualmente a estudiar el
medio ambiente en el que se desenvuelven, haciendo estudios de
vegetación y disponibilidad de alimento a diferentes altitudes. El
examen de las semillas de sus buches, nos confirmó lo que estos
estudios paralelos nos habían sugerido. Los reproductores
descienden ladera abajo para conseguir el alimento necesario para
sus pichones varias veces al día. En esta época del año, en las
cumbres (donde nidifican) apenas hay ya frutos disponibles, lo que
provoca estos desplazamientos locales...
.
Durante el periodo de estudio en el que he podido colaborar,
era frecuente observar a los loros volando en parejas, y era fácil
verlos acompañados de sus pichones realizando sus primeras
peripecias voladoras. Los torpes juveniles, a menudo excesivamente
confiados aún, son presas fáciles para sus depredadores. Se
imaginan supongo, el sentimiento frustrante que nos suscitaba
encontrar casi a diario, algún indicio de inevitable "macabro
suceso natural".
Al caer la noche, y a la vera de nuestro fuego,
imprescindible para secar nuestras siempre mojadas ropas,
compartíamos risas y experiencias, ajenos al acontecimiento del
que íbamos a ser testigos. En varias ocasiones, en las noches de
luna llena, donde la oscuridad de la noche no lo es tanto, pudimos
observar los inéditos desplazamientos nocturnos que esta especie
parece que realiza. Si, han leído bien, siempre esperando un
claro, al retirarse las nubes que cubren la luna se han podido
observar desplazamientos de alguna pareja de Loro Alisero en plena
noche. Aunque los motivos aún los desconocemos, esto supone sin
duda, un nuevo aliciente para seguir estudiando la biología de tan
interesante especie.
En los meses de invierno, al igual que ocurre con la mayoría
de las especies de psitácidas, los Aliseros se reúnen en grandes
bandadas utilizando como dormideros algunos bosquetes de Alisos y
de pinos exóticos. Luís Rivera y su equipo de colaboradores, han
comenzado a censar la población en estos dormideros, pero sólo si
disponen de financiación suficiente para seguir con sus estudios,
podremos saber si el futuro de esta tan amenazada especie tiene
alguna esperanza o no...
¡Estos loros no dejan de sorprendernos! Cualquiera de los
que suponemos saber algo sobre loros, aseguraríamos que los
Amazonas no bajan al suelo para nada, ¿verdad? Pues solo tienen
que observar las fotos que adjunto. Nuevamente, Luís ha localizado
algunos puntos donde, en los meses de invierno, grandes grupos de
esta especie bajan a beber agua hasta el suelo. Sin duda, un
documento sin precedentes...
Como pueden imaginar, solo si personas como
Luís Rivera y su equipo pueden continuar estudiando a nuestras tan
admiradas criaturas, seguiremos aprendiendo más acerca de su
biología y por tanto tendremos herramientas para su conservación,
cada día más necesaria y urgente. Desde mi humilde tribuna, os
invito a que colaboréis con vuestras aportaciones económicas, bien
a través de Loro Parque Fundación o bien, de manera independiente
contactando personalmente conmigo en:
pichonparrotpeople@hotmail.com
La Conservación del Loro Alisero y las Yungas, depende de
todos.
Mi más sincero agradecimiento a "Lucho", por compartir
experiencias, a sus padres, por su amable hospitalidad, a Don
Benjamín y Doña Dora, por su colaboración, risas y guisos... al
Alisero y a la Yunga, por tan grata experiencia...