ARGENTINA Y LOS GLACIARES: ENTRE LA CIENCIA Y LA POLÍTICA
Se sigue sin entender la problemática ambiental en Argentina
El debate sobre la protección de los glaciares en Argentina
expone una tensión creciente entre desarrollo económico y
sostenibilidad. Mientras el Congreso avanza en modificar la ley
vigente, crecen las críticas por la falta de rigor científico, la
limitada participación ciudadana y el riesgo de debilitar uno de
los marcos ambientales clave del país.
Por CRISTIAN FRERS *
Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en
Comunicación Social (Periodista).
Las objeciones planteadas durante las sesiones de las Audiencias
Públicas, incluidas las de figuras políticas y científicas, no
alteraron la estrategia parlamentaria para lograr dictamen favorable
ni la búsqueda de respaldo entre gobernadores provinciales sobre la
modificación del régimen de presupuestos mínimos para la protección
de glaciares y del ambiente periglacial.
El proceso avanza
sin incorporar las críticas técnicas ni sociales.
Audiencias cuestionadas y participación limitada
Las jornadas mantuvieron una dinámica repetitiva, con la mayoría de
los participantes reiterando su rechazo a una norma que ya cuenta
con media sanción del Senado. Además, denunciaron que la exclusión
del 99,5% de los inscriptos
pone en duda la validez del
proceso participativo, dejando abierta la posibilidad de
recurrir a la vía judicial. Los asistentes señalaron que nunca se
explicaron los criterios de selección, una omisión que refuerza la
falta de transparencia por parte de las comisiones responsables. Las
críticas se sostuvieron en un contexto de creciente tensión
institucional.
Clima político y estrategia oficialista
Tras una jornada presencial marcada por cruces y descalificaciones,
el encuentro virtual mostró un clima distinto. La modalidad a
distancia, impulsada por el oficialismo, redujo la intensidad del
debate y la presencia legislativa. El bloque gobernante avanza
convencido de contar con los votos necesarios, apoyado por sectores
aliados.
La discusión pierde profundidad mientras gana
velocidad política.
El rol de las organizaciones ambientales
Las audiencias fueron posibles gracias a la presión de
organizaciones como la Fundación Ambiente y Recursos Naturales,
Greenpeace Argentina y Aves Argentinas, entre otras, que exigieron
una instancia pública, federal y participativa. El objetivo era
evitar que el proceso legislativo se convirtiera en un trámite
formal sin debate real.
La sociedad civil logró abrir el
espacio, pero no garantizar su impacto.
Qué establece la ley vigente
La ley aprobada en 2010 establece que, a través del Instituto
Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, se debe
llevar un inventario de los glaciares del país. Actualmente, se
registran más de 16 mil, protegidos de actividades mineras e
hidrocarburíferas. Estas áreas representan apenas el 0,21% del
territorio continental argentino. Es decir,
el 99% restante
queda disponible para la explotación productiva, un dato
que relativiza los argumentos sobre restricciones excesivas.
El cambio de enfoque en debate
La propuesta oficial busca reemplazar el criterio científico por
decisiones provinciales, permitiendo que funcionarios determinen qué
zonas pierden protección. Este cambio implica
debilitar el
sustento técnico en favor de decisiones políticas,
generando preocupación sobre la capacidad y los intereses detrás de
esas resoluciones.
Minería, transición energética y límites ambientales
El desarrollo de minerales como el litio y el cobre resulta clave
para tecnologías limpias, desde vehículos eléctricos hasta sistemas
de almacenamiento energético.
La transición energética
necesita estos recursos. Sin embargo, el desafío está en
cómo se extraen. La minería debe adaptarse a nuevas exigencias:
reducir emisiones, respetar normativas y evitar impactos sobre
ecosistemas sensibles, especialmente glaciares y fuentes de agua.
No
se trata de frenar el desarrollo, sino de redefinir sus
condiciones.
El déficit del periodismo ambiental
Una de las principales barreras es la falta de periodistas
especializados en temas ambientales. En muchas redacciones, estos
asuntos son abordados de forma ocasional por perfiles generalistas.
Esto limita la capacidad de interpretar informes técnicos y evaluar
políticas públicas, afectando la calidad de la información.
Sin
especialización, no hay narrativa rigurosa ni debate informado.
El desafío hacia el futuro
El futuro dependerá de integrar la agenda ambiental en la toma de
decisiones políticas, mediáticas y sociales. Invertir en periodismo
especializado y valorar el conocimiento local permitirá construir
relatos más precisos y efectivos.
La sostenibilidad no es
solo un objetivo, sino una forma de entender el desarrollo.
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