Volverán los lobos a las sierras
béticas
Grupos de naturalistas piden la reintroducción de la especie
ibérica mientras los científicos afirman que llegará por sus
propios medios
Tras la recuperación de poblaciones en Sierra Morena, los expertos
miran hacia Sierra Nevada y las zonas de Baza y Filabres
Por Juan Enrique Gómez y Merche S. Calle / Waste - IDEAL

Aullidos a primera hora de la mañana en
algunas zonas de interior, en valles situados entre bosques,
huellas en el barro y siluetas entre los matorrales, han
despertado las viejas leyendas de lobos en los espacios naturales
de la provincia de Granada. Las declaraciones de montañeros y
cazadores que aseguran haber oído y visto lo que «sin duda»
pensaron que eran lobos, ha puesto sobre la mesa todo tipo de
especulaciones en relación con la vuelta a sus territorios del
sureste del mayor depredador ibérico, Canis lupus, la especie que
reivindicó y desmitificó el naturalista Félix Rodríguez de la
Fuente.
«No hay duda de que llegarán a Granada y Sierra Nevada si se
mantienen las condiciones actuales y las poblaciones del norte y
centro de España continúan su expansión, pero lo hará por sus
propios medios y cuando las rutas desde sus actuales territorios
se lo permitan», afirma el conservador del parque nacional y
natural de Sierra Nevada, Ignacio Henares, que niega de forma
tajante que haya ejemplares de lobo ibérico en las montañas
nevadenses y sus alrededores.
Los vigilantes ambientales que dependen de la Consejería de Medio
Ambiente y el Parque Nacional, aseguran que es muy fácil confundir
el aullido de perros como los huskys con el que emitiría un lobo,
y la imagen de perros lobo, pastores alemanes, y otras razas
híbridas y de gran porte, que vagan por los campos, puede dar
lugar a errores, sobre todo porque al estar asilvestrados huyen de
la presencia humana y no se dejan ver. Estos especialistas
en detectar a biodiversidad ‘in situ’, niegan
la existencia de lobo ibérico en las sierras granadinas, pero
coinciden en que las costumbres de la especie le harán volver a
sus territorios ancestrales.
Reconquista
Los integrantes de asociaciones de defensa y protección de la
naturaliza y en especial del lobo ibérico, como Enlobados de
Sierra Morena y diferentes colectivos naturalistas y ecologistas,
además de científicos que trabajan a nivel personal en la
recuperación de esta especie, consideran que el trabajo de
reintroducción que se lleva a cabo en el Parque Natural de Cardeña
y Montoro, en Córdoba, debería continuar en tres zonas de la
provincia de Granada y Almería: Sierra Nevada, parte de la sierra
de Baza y la de los Filabres. En la concentración anual de
‘Enlobados con Solana del Pino’, que da cita
en esa localidad de Ciudad Real a personas relacionadas con los
proyectos de reintroducción y el estudio del lobo ibérico, se ha
puesto el acento en la necesidad de revitalizar proyectos que se
sabe que estuvieron en los despachos y fueron abandonados por el
temor a una reacción social en contra de la vuelta del lobo a los
municipios de las cordilleras béticas, «pero sería realmente
beneficioso para ejercer como controladores de poblaciones que
ahora no tienen enemigos naturales, como jabalíes y cabra montés»,
afirma uno de los organizadores de estos encuentros de
‘Enlobados’, el ingeniero de Montes, Antonio
Pulido.
En la Junta de Andalucía lo tienen muy claro: «No hay proyecto
alguno para la reintroducción del lobo ibérico en Granada», afirma
el responsable del Medio Natural de la Consejería en esta
provincia, Borja Nebot, que considera que al igual que ha ocurrido
con el lince, «no se dan las condiciones adecuadas para su
supervivencia». Afirma que cuando una especie se expande y
recupera sus poblaciones, tiende a buscar los territorios donde
habitó y donde existen hábitats adecuados para ella, y está
convencido de que «una especie como esta, nómada y que coloniza
nuevos territorios, llegará a Granada por su propio pie cuando los
condicionantes le sean favorables, pero por el momento no es así».
El lobo ibérico provoca una doble reacción, por un lado de temor
ante lo que se puede considerar un depredador de clase A, y por
otro, una fascinación ante una especie considerada como
beneficiosa para el equilibrio de los ecosistemas, poderosa y
protagonista de historias y leyendas.
Para los responsables de los espacios naturales granadinos, para
llegar a la reintroducción de una especie, y sobre todo si se
trata de depredadores, hay que consensuar con la sociedad, poner
en marcha programas de difusión con vecinos, asociaciones,
ganaderos, agricultores y todo tipo de agentes implicados en la
vida y desarrollo de los pueblos, como se ha hecho en los
municipios cordobeses de la sierras de Montoro y Cardeña.
En 1948, un cazador de Güéjar Sierra, al que apodaban el tío
Saturnino, mató en los Peñones de San Francisco, al último lobo de
Sierra Nevada. Ahora, 68 años después, los científicos están
convencidos de que el lobo ibérico regresará a sus territorios,
pero no será antes de una década.
La especie. El lobo ibérico es
Canis lupus, algo
más pequeño que el pastor alemán, de pelo grisáceo y rojizo, con
la cabeza más grande y los ojos oblícuos y amarillo-rojizos.
Nómada. Es la cualidad que provoca que las manadas se expandan y
colonicen territorios.
Amenzada. Está en peligro crítico de extinción en Andalucía, según
la UICN. Incluido en el Libro Rojo de los Vertebrados andaluces