PAISAJES Y BIODIVERSIDAD
AGUA PARA LA METRÓPOLI
Captación de aguas del río Genil para la ciudad de Granada
Bajo los cortados del barranco de la Pileta el río Genil aporta a
la ciudad su caudal procedente de la alta montaña
Un paraje codiciado durante siglos, fortín árabe, cañada real y
camino de tranvías, recibe las aguas del deshielo
JUAN ENRIQUE GÓMEZ Y MERCHE S. CALLE * WASTE MAGAZINE

Zarzales, mimbreras y sauces ocultan un pequeño canal de aguas
transparentes que al este de la localidad de Pinos Genil discurre
hasta desaparecer en una conducción que traza un camino
subterráneo hacia más allá del cerro del oro, en Cenes de la Vega,
donde vierte su preciado líquido en las plantas potabilizadoras
y una compleja red de suministro que lo repartirá por todos
los barrios y casas de la metrópoli granadina, la ciudad y
poblaciones de su entorno. Es el lugar donde parte de las aguas
del río Genil son captadas desde hace más de un siglo para ser
consumidas por más de 300.000 personas. Es un paraje singular,
situado al fondo de los grandes tajos que forman los barrancos
entre los que discurre el principal río de Granada y aguas abajo
de la presa del embalse de Canales, tres kilómetros más arriba de
la población que ancestralmente se conocía como Pinillos y que
añadió el nombre del río a su denominación para llamarse
Pinos Genil.
La principal captación de agua de abastecimiento para Granada y su
área metropolitana está situada junto al azud de Pinos, tras la
pequeña represa del embalse, junto a los restos de una
antigua central eléctrica de la que aún se conservan parte de sus
edificios semiderruidos.
Unos metros más arriba de la vieja central, el cauce del río,
liberado ya de la contención que sobre él ha ejercido el embalse y
sus sistemas de regulación, se deja caer por una última pared de
hormigón para recuperar su cauce y ribera tradicional, y ahí,
pocos metros más allá de la cascada artificial, el agua se deja
llevar hacia una compuerta que accede al canal de la capital, que
recibe desde aquí una parte fundamental del agua que necesita y
que se complementa con una segunda captación que se encuentra en
el pantano de Quéntar, y los pozos abiertos sobre el gran acuífero
de la Vega de Granada.
El deshielo
El Genil baja con fuerza durante las primeras semanas del verano,
ya que el deshielo provoca un impresionante aporte de agua en un
tiempo en el que no hay lluvias y otros ríos comienzan a secarse.
En el azud de Pinos, donde la represa del embalse realiza la
última regulación de Canales, la fuerza del agua impresiona a
quien se sitúa bajo las estructuras de una obra de ingeniería
hidráulica que se terminó de construir en 1989. Un lugar que con
el tiempo ha logrado un cierto grado de naturalización y en el que
se oyen los cantos de aves ribereñas, como los incansables
ruiseñores bastardos que se ocultan entre las ramas bajas, junto
al agua; y las collalbas grises que gustan de las rocas y cortados
y que desde la primavera y durante todo el verano se mueven entre
el río y las altas cumbres.
A pesar de la innegable acción humana sobre el paisaje, el río y
el agua recuperan terreno poco a poco, las alamedas y cultivos
comienzan a ser colonizados por sauces, fresnos y zarzamoras, y
junto a puentes y caminos, florecen plantas escasas como la
dedalera negra, Digitalis obscura, que aunque crecen en
territorios antropizados, como es el entorno del azud, necesita
ciertas dosis de calidad ambiental.
Desde los años treinta del siglo XX, el agua del río Genil eran
captadas para conducirla por un canal que la dejaba caer en
picado hacia las turbinas de una central hidroeléctrica. Unos años
después, ese mismo canal se utilizó también para llenar una gran
alberca situada más abajo, junto a la entrada del pueblo y que
hasta después de la construcción del embalse, era el depósito
desde el que se llevaba el agua a la planta potabilizadora de la
ciudad. La gran alberca, que se veía desde la carretera de Güéjar
Sierra, es ahora un solar en el que crecen álamos y matorrales.
Conocer el punto de captación de agua de abastecimiento de la
ciudad puede ser el final de un interesante paseo que es posible
iniciar en Pinos Genil, o en la ciudad (en este caso es
recomendable hacerlo en bici, ya que son 14 kilómetros de
recorrido, 28 ida y vuelta). Es el mismo camino que la conocida
ruta del colesterol, el sendero que junto ala desviación hacia la
Fuente de la Bicha, cruza el Genil a la altura de Cenes de la Vega
y continúa hasta Pinos Genil. Cruza la desembocadura del río Aguas
Blancas y sigue hacia el pueblo. El camino bordea el cauce del río
hasta llegar, a través de la carretera de la presa, al azud donde
se encuentra la captación.
Los barrancos y cerradas del Genil, entre Güéjar Sierra y la
antigua Pinillos, fueron siempre un territorio fortificado, ya que
suponía la puerta de acceso desde la sierra a la ciudad y el
camino de la urbe a las altas cumbres. El púlpito de Canales era
un fortín en el que los árabes intentaban evitar el paso de sus
enemigos, y muy cerca, confluía el antiguo camino romano entre la
ciudad y Guadix, por la carretera de Beas.
Las aguas del embalse ocultan gran parte de los tajos por los que
secularmente bajaba el Genil, caminaban los arrieros hacia la
montaña y circulaba el tranvía de la sierra, pero el pantano deja
que el agua siga su curso y, algo más abajo, apague la sed de la
metrópoli.
Azud de pinos. La Captación
¿Dónde Está?: Bajo la represa del embalse de Canales, la presa
pequeña del pantano, aguas arriba de la localidad de Pinos Genil.
¿Cómo llegar?: Al salir de la localidad de Pinos Genil, por la
antigua carretera de la sierra, a la izquierda, parte una
desviación señalizada hacia la presa, que con un recorrido de 900
metros termina en la represa y el lugar donde se encuentra la
captación de aguas para la ciudad. A partir de ahí, el camino está
cortado por seguridad y porque forma parte de la infraestructura
del embalse.
Coordenadas La represa y la captación, además de la central
eléctrica están en la posición 37° 9’39.93’’N 3°29’31.42’’O.
Bituminaria bituminosa
BIODIVERSIDAD
Especies presentes en este espacio natural
Unciana
Ailanthus altissima
(Ailanto)
Alcea rosea (Malva
real)
Anchusa azurea
Antirrhinum hispanicum
(Rompepiedras)
Bituminaria
bituminosa
Capparis spinosa
(Alcaparra)
Carduus pycnocephalus (Cardo de
calvero)
Coriaria
myrtifolia (Emborrachacabras)
Daucus carota subsp carota
Digitalis
obscura (Digital negra)
Dorycnium rectum
(Unciana)
Epilobium
hirsutum
Euphorbia
characias (Lecheterna)
Ficus carica (Higuera)
Foeniculum vulgare
(Hinojo)
Galactites
tomentosa (Cardoblanco)
Hypericum perforatum
(Hierba de San Juan)
Mentha suaveolens (Mastranzo)
Morus alba (Morera)
Populus alba (Alamo blanco)
Populus nigra
(Alamo negro)
Prunus dulcis
(Almendro)
Pyracantha coccinea (Espino
de
fuego)
Reseda luteola
Robinia pseudoacacia
Rosa canina (Rosal
silvestre)
Rubus ulmifolius
(Zarzamora)
Salix fragilis (Mimbre)
Sanguisorba
verrucosa
Scirpoides holoschoenus
(Junco churrero)
Scrophularia scorodonia
Spartium junceum
(Retama de olor)
Trifolium stellatum (Trébol estrellado)
Trifolium
tomentosum (Trébolde algodón)
Ulmus minor (Olmo)
Vitis
vinifera (Vid)
Retama de olor
Mastranzo
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