¿Quién
canta y vuela por aquí?
Especialistas y voluntarios de SEO/Birdlife registran las aves de
los ecosistemas DEL SUR
Por Juan Enrique Gómez y Merche S. Calle /WASTE MAGAZINE

Recorren los espacios naturales para reconocer por su vuelo y
sonidos más de un centenar de especies que habitan en la provincia
y aportar datos a los censos que se hacen a nivel nacional
Reconocer las especies de aves y otros vertebrados que habitan
bosques, zonas de matorral, terrenos agrícolas, riberas,
humedales, e incluso los que tienen la ciudad como hábitat, es el
objetivo de grupos de especialistas y voluntarios de la Sociedad
Española de Ornitología (SEO/Birdlife) que por segundo año
consecutivo, tienen en marcha el llamado programa de seguimiento
de aves SACRE que se lleva a cabo en toda España y se ha
convertido en el más ambicioso sistema para conocer la realidad de
la presencia de aves en los territorios europeos, sus movimientos
y permanencia en el tiempo en determinados lugares. (...)
Es un piar largo y agudo, suave, casi inaudible. Se le puede
escuchar en el interior de bosques de coníferas, en pinares de los
alrededores de la ciudad, en incluso en algunos parques. Es el
sonido que emite un herrerillo, un pequeño pájaro de 10
centímetros, de colores azules y amarillos. El canto se mezcla con
otro insistente, potente y machacón, lleno de matices. Es otra de
las aves habituales de los bosques del sur de la península Ibérica
y de la baja montaña de Sierra Nevada, el pinzón, que cuando llega
el momento de sus cortejos nupciales, no deja de emitir su voz a
los cuatro vientos.
Carbonero común

A primer ahora de la mañana, un grupo de diez personas iniciaban
un recorrido que los llevaría a ecosistemas de pinar, otros de
monte bajo, espacios transformados por el hombre y a la vega de
Granada. Tenían que registrar las especies de aves que pudiesen
localizar, y además, aprender a tener en cuenta los sonidos que
emiten. «En este caso no solo realizamos las comprobaciones y
registro de aves sino que esta salida sirve como curso para
conocer las especies a través de sus cantos de llamada,
apareamiento, alarma, y sus muchos y variados sonidos», dice Juan
Francisco Jiménez, coordinador de SEO Sierra Nevada y responsable
de censos de esta organización en Andalucía, que asegura que cada
vez hay más personas interesadas en el conocimiento del mundo
natural, y quieren participar en las tareas y trabajos que se
realizan para conocer mejor la vida que nos rodea, en muchos
casos, muy cerca de las ciudades y de los pueblos, e incluso en su
interior.

Mezcla
En los pinares, los sonidos se mezclan. A lo lejos suena un pájaro
carpintero. «No es el típico ‘tac’, ‘tac’ de golpear la madera con
el pico, sino su canto de llamada, que se puede oír desde muy
lejos», dice Mariano, técnico forestal y especialista en aves, que
señala la presencia de agateadores, unos pequeños pajarillos que
se pasan el día subiendo y bajando por los troncos de los árboles
armados de fuertes uñas y picos largos y curvos con los que
capturan insectos e invertebrados en general que viven entre las
cortezas de los pinos. «Se sabe que son agateadores porque el
sonido es más metálico que el de los herrerillos o carboneros. Son
sonidos alargados, suaves y metálicos».
Arrendajo
Juan Francisco lleva una colección de de archivos de audio en su
móvil para, en caso de duda, poder comparar con lo que escuchan en
el bosque. Y de pronto, un fuerte ‘craack’, repetido. Es un
arrendajo, un ave de tamaño medio, casi 20 centímetros, que ya se
ha hecho habitual de los bosques de la zona de la Zubia, el
Hervidero y también en la Sierra de Huétor y la Alfaguara. A veces
se confunden, en su sonido, con las urracas, «pero una vez que
escuchas los dos se diferencian con gran facilidad», dicen los
asistentes a esta excursión, curso y registro de aves en las
sierras granadinas.
«El trabajo tiene que ser meticuloso y hacerse con rigor. Con el
programa SACRE, los territorios elegidos se dividen en cuadrículas
de diez kilómetros de lado, y se reparten entre diversas personas
y grupos, que son los que recorren esas zonas. Apuntamos todos los
datos de las especies que localizamos. Esos datos se envían a la
organización para que se sumen al resto de los obtenidos en otras
cuadrículas y provincias», dice Juan Francisco Jiménez, que señala
que en Granada se hacen trabajos muy especiales y de gran
trascendencia porque «tenemos ecosistemas muy diversos y únicos,
como es la zona alta y media de Sierra Nevada». Por ese motivo no
solo se trabaja con voluntarios, de los que colaboran más de
un millar en toda España, sino que se contrata a especialistas.
«Necesitamos datos muy fiables», dice.
Desde el cielo llega un sonido penetrante y largo, se escucha a
pesar de que ha sido emitido desde una gran distancia. Es una
rapaz, una aguililla calzada, que sobrevuela la zona de matorral,
es una de las dos que forman la pareja que tiene el cortijo
Corvales como hábitat, una zona natural de alto valor ecológico y
considerada como reserva para aves y cuyos propietarios la
mantienen con ese objetivo de protección de la naturaleza. La
‘calzada’ se une casi de inmediato con su congénere y el grupo de
SEO/Birdlife, puede asistir (desde la lejanía) a lo que se podría
considerar el inicio de los cortejos que en pocos días acabarán en
una puesta de huevos y nuevos polluelos.
Tarabilla común
En monte bajo
En las zonas de matorral, se oyen las tarabillas. Son aves
pequeñas, de las que se clasifican como paseriformes (que
significa que tienen forma de gorrión), con la cabeza
completamente negra y el pecho anaranjado, los machos, que están
situadas sobre finas ramas de arbustos, oteando el horizonte en
busca de insectos. Y desde lejos se escuchan los primeros cantos,
insistentes, repetidos y penetrantes en la distancia, de los
abejarucos, que con el inicio del mes de abril han comenzado a
llegar a los campos del sur, y a sus zonas de nidificación
situadas junto a la ciudad.
Los datos recogidos por los investigadores de la Sociedad Española
de Ornitología, indican que en España se contabilizan 569 especies
de aves, según la lista oficial elaborada en el año 2012 por SEO.
Con esa cantidad se constataba, en gran parte gracias a
seguimiento y tasiados realizados dentro de los programas de
estudio, que hay 56 espacios más que en los censos anteriores.
Según los responsables de la organización, la avifauna española
crece, tanto por el mayor cuidado de los espacios naturales, como
por la inclusión de especies que pueden considerarse como ‘raras’.
En la provincia de Granada el número de espacies de avifauna es de
aproximadamente 280, de las 370 que se contabilizan en Andalucía.
Si se tienen en cuenta las aves que pueden considerarse como
‘rarezas’ la cifra podría subir hasta 300 en la provincia. Y si se
contabilizan las que se citan porque están de paso en sus
migraciones, la cifra puede acercarse a la general del país.
Práctica
En puntos cercanos a cultivos a terrenos alterados por el hombre,
y cerca de humedales se oye un agudo ‘click’, ‘click’, que se
repite de forma continua y cada pocos segundos. En el cielo se ve
un pequeño pajarillo que vuela con movimientos basculantes, es un
buitrón, un ave habitual y fácil de identificar por su canto. Para
aprender a identificarlos hay decenas de guías de sonidos, e
incluso espacios ‘web’, donde encontrar ejemplos de los cantos y
sonidos de las aves que viven en España y en el sur.
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