EVOLUCIÓN
* PALEOANTROPOLOGÍA * Antepasados perdidos
El camino del hombre
CAMINAR ERGUIDOS
Meavey Leakey y Kamoya dialogan mientras buscan, en Kenia,
restos fósiles //WASTE MAGAZINE
Meavey es una de las paleontólogas más prestigiosas del mundo;
Kamoya, es uno de los principales buscadores de fósiles de la
historia de la paleontología.
"
Incluso en épocas muy primitivas, nuestros antepasados
caminaban sobre las dos piernas, en vez de a cuatro patas como
los chimpancés"
"
Cuando estoy buscando fósiles, imagino que los huesos me
hablan"
Meavey Leakey: Soy Meave Leakey. Estoy aquí trabajando con
mi compañero Kamoya Kimeu en un yacimiento de África orienta¡ que
se llama Kanapoi. Karnoya es famoso por haber encontrado gran
cantidad de fósiles importantes de nuestros antepasados humanos.
Kamoya encontró en este lugar un fragmento de tibia de un
ancestral humano primitivo que vivió hace 4 millones de años.
Ahora intentamos buscar el resto del hueso."
Kamoya: Pues mira, Meave, ojalá pudiera conocer a uno de
nuestros antepasados. He trabajado la mayor parte de mi vida bajo
el sol abrasador de¡ desierto, buscando sus restos, y hay muchas
cosas que me gustaría saber de ellos.
Meavey: "Lo cierto, Kamoya, es que fue un magnífico trabajo
encontrar esta tibia. Puede que sólo sea una pequeña parte de¡
esqueleto, pero es uno de los huesos que más nos puede enseñar
acerca de nuestros antepasados.
Kamoya: Sí, lo sé. Siempre nos dices que busquemos huesos
de las piernas, porque son importantes para saber cómo caminaban.
¿Qué nos dice este hueso?
Meavey: En realidad, Kamoya, es bastante sorprendente
porque se parece mucho más a la tibia de un humano que a la de un
mono. Y eso indica que, incluso en esa época tan primitiva,
nuestros antepasados caminaban sobre las dos piernas, en vez de a
cuatro patas como los chimpancés.
Kamoya: Pero ¿por qué querían caminar erguidos cuando es
mucho más rápido hacerlo a cuatro patas? Yo jamás he podido andar
más rápido que mi perro, y entonces había muchos animales
peligrosos que los podían atacar."
Meavey: Mucha gente se hace la misma pregunta. ¡Si supieras
la respuesta, te harías famoso! Pero estoy segura de que se subían
a los árboles. Probablemente dormían en ellos por la noche para
evitar los peligros de¡ suelo, y también se subían en busca de
comida. Los árboles proporcionaban muchos alimentos: fruta,
nueces, insectos, miel, y muchas de las cosas que todavía comemos
hoy cuando estamos en el campo y no hay dónde comprar comida.
Karnoya: Seguro que subían a los árboles para escaparse de
los animales peligrosos. Cuando estoy en el campo y me preocupa
que algún animal grande me pueda atacar, como un búfalo, siempre
estoy pendiente de algún árbol al que me podría subir. Incluso
cuando estoy buscando fósiles en el desierto donde, en cualquier
momento, puede aparecer un león, mantengo los espinos a la vista,
por si tengo que escapar.
Meavey: Pero no olvides, Karnoya, que algunos de nuestros
antepasados eran muy grandes. Si es que vivían en grupos, como los
babuinos hoy día, es probable que hubieran podido espantar a las
fieras. ¿Alguna vez has visto un chimpancé o un gorila? ¡Son de
verdad fuertes!"
Karnoya: A veces, sueño con encontrarme con un homínido
primitivo. Y cuando estoy buscando fósiles, imagino que los huesos
me hablan, pero nunca oigo claramente lo que me dicen."
Meavey: Sabes, Karnoya, nosotros los científicos, podemos
dar respuestas a muchas de tus preguntas, pero tú y tu equipo sois
importantes porque vais a tener que encontrar muchos más huesos
antes de poder tener una respuesta a todas esas preguntas.
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Habla: Meavey Leakey
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