Existen muchos problemas
ambientales que están enfermando a nuestro planeta. Estos a su vez
guardan estrecha relación con otros problemas económicos y
sociales. El ser humano se encuentra en constante interrelación
con su entorno. Cuando éste le produce algún perjuicio es que se
habla de problemas ambientales. Estos pueden provenir directamente
de la naturaleza, cuando el hombre se instala en sitios cuyos
procesos naturales lo perjudican; o bien tener su origen por
causas humanas o antrópicas, es decir, que el hombre interviene en
los ciclos naturales generando un daño que, finalmente, se vuelve
contra él mismo.
Los impactos ambientales y
sociales que dan origen a los problemas surgen de muchos factores
como: niveles insostenibles de consumo de recursos, tecnologías
insuficientes, prácticas administrativas inapropiadas, políticas
asimétricas de desarrollo económico, leyes y regulaciones que
ignoran la verdadera exposición de los seres humanos e
innumerables procesos políticos no participativos. Los patrones de
consumo de todas las comunidades, tanto ricas como pobres, se
asocian en conjunto con amenazas críticas al ambiente como son el
deterioro de la salud humana. Argentina padece de una serie
de problemas ambientales de variada naturaleza, asociados a
diversas actividades humanas, que ponen en peligro el desarrollo
sustentable del país. El nivel de contaminación atmosférica, el
volumen de residuos urbanos e industriales y la congestión
vehicular.
Uno de los grandes problemas
que comenzó a gestarse en el siglo XX y que hoy se hace más severo
es el relacionado con el consumo y la distribución del agua
potable. Los ciudadanos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por
ejemplo, consumen 6 veces más agua que los habitantes de pequeñas
poblaciones del Norte.
Agregado a esto, aparece el
tema de la presión de agua, las napas acuíferas, los efluentes
cloacales e industriales y también la desaparición de ríos o
cauces de aguas naturales.
Los argentinos estamos en
una etapa muy primitiva en cuanto a la distribución y manejo del
agua.
Se debe tener en cuenta la opinión de María Neira, Directora de
salud pública y medio ambiente de la OMS, quién expreso: "En
cuanto a factores ambientales, buenas inversiones en los mismos,
hacer accesibles a toda la población el agua, el saneamiento y la
higiene, podría reducir un 25 por ciento la morbimortalidad en el
mundo y disminuir las enfermedades más prevalentes, ya que las
diarréicas siguen matando a una gran cantidad de niños.
Parece absurdo que en el siglo XXI sigamos hablando de que un
determinante fundamental de la salud es tener acceso al agua y al
saneamiento cuando el gran cambio en la situación epidemiológica
del mundo occidental se produjo precisamente cuando se entendió
que había que invertir en esto. Respecto a los países
desarrollados, uno de los factores ambientales que podrían tener
un gran impacto en la prevención de la enfermedad es la
contaminación ambiental, responsable de un número elevado de
muertes cada año y, sobre todo, de patologías crónicas y agudas,
especialmente respiratorias y cardiovasculares. En cuanto al uso
de pesticidas, quizá en nuestro entorno no sea un problema grave
pero hay mucho que hacer en otros países para que éstos no lleguen
a los alimentos y no sean causa de morbilidad.
Entre los factores de riesgo ocupacionales, la exposición al
asbesto sigue matando a miles de personas cada año y otros tóxicos
y químicos son responsables de un número elevado de cancer. Ése es
el tipo de desafío que se plantea la OMS. Hay que hacer un gran
esfuerzo para prevenir estas patologías".
En el país, la constitución de la nación, dictada en 1853 y
enmendada parcialmente en 1860, 1866, 1898 y 1957, no contenía
cláusulas ambientales. La reforma de Agosto de 1994 incorporó dos
artículos, el Nº 41 y el Nº 43 referidos a la protección del
ambiente. Todo esto se vio fortalecido operativamente por la
Ley General del Ambiente -Ley 25675-, que lamentablemente muy poca
gente conoce o esta al tanto de que se trata.
En el año, 2006, se llevó a cabo una encuesta nacional encargada
por la Fundación Vida Silvestre Argentina con el fin de determinar
cuáles eran para la gente los problemas ambientales que desafían a
la nación. Casi la mitad de los argentinos -exactamente el 46 por
ciento- considera que la situación ambiental en el país empeoró en
los últimos cinco años. La encuesta arrojó algunos resultados
lapidarios. Por ejemplo: apenas el 15 por ciento de los
entrevistados evaluó positivamente el estado del ambiente.
Para el sondeo se entrevistó a 5.106 personas de todo el país. Los
siguientes son otros resultados de la encuesta:
1) En 15 de las 23 provincias la contaminación fue considerada
como el problema más grave.
2) La contaminación es el principal problema ambiental para los
habitantes de todo el país. Después le siguen las inundaciones y
el cambio climático.
3) En las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Chaco
la segunda preocupación de la gente son las inundaciones.
4) Las inundaciones son el peor problema en Formosa y Corrientes,
según los habitantes de esas dos provincias.
5) En La Pampa los incendios forestales encabezan las
preocupaciones ambientales.
6) La tala de bosques aparece como la principal cuestión ambiental
para chaqueños y fueguinos.
7) En Chubut, un territorio en el que la actividad pesquera es
fuerte, la pesca abusiva fue señalada como el segundo problema. La
encuesta indaga también sobre la adjudicación de
responsabilidades. Una amplia mayoría, más de 70 por ciento de los
encuestados, entiende que el gobierno es el responsable de la
situación. Más específicamente, los gobiernos provinciales,
señalados en 46,8 por ciento de los casos, y el gobierno nacional,
según 26,9 por ciento de los consultados.
Con la acumulación de múltiples fracasos en la solución de los
problemas ambientales ha quedado claro que su enorme complejidad
obliga a los diversos sectores involucrados a colaborar muy
estrechamente. Los grupos gubernamentales y académicos están en un
sitio de particular responsabilidad en este sentido. Mi opinión es
que la principal solución a los problemas ambientales, es la
educación ambiental en todos los niveles y sectores de la
sociedad, productivos o no. Esta es una herramienta fundamental
para lograr un cambio de actitud y de comportamiento en la
sociedad, no sólo en los productores sino también en los
consumidores de todo el mundo.
En la naturaleza las cosas sencillamente son. No están atravesadas
por criterios ni juicios de valor ni de moral, elementos
construidos socialmente como herramienta de sometimiento y
dominación de la supraespecie hacia sus congéneres. Esto es
fácilmente demostrable, pues siguiendo la teoría evolucionista y
aceptando que la tierra tiene una edad aproximada de 4.500
millones de años, la naturaleza ha construido sus propios ciclos
sin la presencia humana que surge recién en los últimos dos
millones de años.
Cristian Frers - Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico
Superior en Comunicación Social
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